Bajo el sugerente como malicioso título “El Presidente y Fasano”, el semanario de la derecha
uruguaya, denuncia que “el responsable del diario LA REPUBLICA, Federico Fasano, fue el
único director de medios de prensa de circulación nacional invitado por el presidente de la
República, Tabaré Vázquez, a la recepción que ofreció durante la noche del martes 1° en el
Palacio Legislativo”.
Acto seguido, el semanario informa que realizó consultas con los restantes directores de diarios
y que éstos le informaron que no fueron invitados a esa recepción, añadiendo que tampoco el
director de Búsqueda gozó de tal distinción.
Puntualicemos: No fui invitado como director del diario LA REPUBLICA, ni como periodista, ni
como abogado, ni como perseguido de la dictadura, ni como desterrado, ni como consocio del
anfitrión en el Club Tabaré de Basquetbol y ni siquiera como solitario creador de 13 medios de
comunicación de izquierda, para romper el monopolio escrito y oral de la derecha uruguaya. Fui
invitado, al igual que el centenar de los restantes asistentes, por la amistad que me honro en
mantener con el ciudadano Tabaré Vázquez Rosas desde la restauración democrática. “Es una
invitación a los amigos para celebrar en la intimidad un acontecimiento tan especial”, me
informaron textualmente los organizadores.
Y yo, que jamás asisto a ninguna celebración, fiesta o ágape oficial, sentí que debía aceptar la
invitación para darle un abrazo al amigo, a sabiendas de que en estos 1696 días en los que
deberá subir al Gólgota para sacar al país y a su pueblo del pozo en que se encuentra, no
serán pocas las veces en que como periodista discreparé, nos ofuscaremos y los abrazos
quedarán para otros momentos.
Si lo que pretendió la publicación es sembrar las dudas sobre mi independencia, la saeta erró
el blanco.
Los que me conocen saben que no confundo la ética de la amistad con la ética del
compromiso. Ha sido el propio Tabaré el que a todos nos ha dicho que no nos callemos, que
esta tarea la hará con todos o no la hará. Que necesita de la honestidad de todos para percibir
los errores que el gobierno pueda cometer.
En la singular bilis del maromero que redactó la especie, Tabaré Vázquez o debía invitar a
todos los maestros, escritores, médicos, ingenieros, carpinteros, albañiles, periodistas, y ainda
mais de los que invitó, o a ninguno.
Al invitar a uno o dos maestros o a un carpintero o a un médico u otro obrero, que eran sus
amigos, estaba violando, según Búsqueda, el principio de ecuanimidad afectiva y emocional,
¡Vaya tesis…!
¿Y qué debía hacer yo? ¿Acaso renunciar a LA REPUBLICA para saludar al amigo? ¿Qué les
preocupa tanto señores de Búsqueda? Todo el mundo sabe que destiné 45 años de mi vida,
dirigiendo 13 medios de comunicación, en procura de alcanzar esta admirable alarma que
culminó el martes último con la izquierda uruguaya en el gobierno nacional. Pero, también
todos saben que no soy un enamorado del poder ni un genuflexo y que como periodista
comprometido defenderé tanto la dignidad del arma elegida, el periodismo, como las ideas que
profeso, la sociedad de ciudadanos iguales. Y para preservar unas y otras, mantendré la
independencia de criterio, y apelaré en todo momento al examen, la duda y el sin embargo,
única forma de ser fiel a mí mismo y al formidable momento histórico que estamos viviendo.
Por otra parte, llama la atención que precisamente sea el director de Búsqueda quien se sienta
ofuscado por no haber sido invitado a una reunión de camaradería y de amigos con Tabaré.
Cosas veredes….