Urruty, el pícaro

Martes 02 de noviembre de 2004 | 12:40
Escribe: Federico Fasano Mertens

Una noticia gélida golpeó ayer en el rostro de una población que aún continuaba festejando, aunque semidormida, el triunfo de la izquierda, tras 170 años de gobiernos tradicionalistas.

El protagonista de la noticia fue el presidente de la Corte Electoral, Dr. Carlos Urruty, quien anunció urbi et orbi, que el candidato del EP-FA-NM, Dr. Tabaré Vázquez, no había alcanzado el 50% más uno de los votos emitidos, como marca la Constitución y por lo tanto no podía ser presentado como el próximo Presidente de los Orientales.

En efecto, el Dr. Urruty afirmó que escrutado el 100% de los circuitos en todo el país, se habían registrado 32.154 votos observados, que sumados a los 30.769 votos en blanco y a los 21.652 anulados, más los 2.144.070 de votos válidos, daba un total de 2.228.645 votos emitidos.

El Dr. Urruty, quizás influido por el exceso de trabajo en estos días de labores febriles por una variable de su humor empujada por sufragios que afectaron su alma, o vaya a saber por qué razones de su flema, no se le ocurrió otra cosa que convocar a una conferencia de prensa, vestirse de prestidigitador, asimilar los 32.154 votos observados como si fueran votos anulados o en blanco, y elevar de esta manera los votos emitidos para que el porcentaje oficial obtenido limpiamente por el Dr. Tabaré Vázquez, 51.94%, se transformara por arte de birlibirloque en un 49.96%, faltándole entonces a la fórmula del EP, cuatro centésimas más un voto, unos 707 sufragios, para evitar el balotaje.

Lo que no dijo el Dr. Urruty en su ejercicio de humor negro, especializado en inquietar a la gente, es que Tabaré Vázquez había obtenido oficialmente el 51.94% de los votos válidos o el 50.69% de los votos emitidos, sumando válidos, más votos en blanco y votos anulados, y obviamente sin contar votos observados porque éstos sufragios son votos incógnita y no pueden ser sumados a los votos en blanco o anulados hasta que no sean inspeccionados, con todas las garantías del caso.

Lo que la Constitución exige para ganar en primera vuelta es obtener la mitad más uno de los votos emitidos, hecho éste que Tabaré Vázquez cumplió al obtener el 50.69%, pese a que le jugaron en contra los 30.769 votos en blanco y los 21.652 anulados. Sin contar los votos en blanco y los anulados la fórmula progresista subió aún más, alcanzando el 51.94% de los votos válidos.

Pero como al presidente de la Corte Electoral ninguno de estos dos guarismos le servía para concretar su humor negro del Halloween electoral, se le ocurrió la picardía de anexar los 32.154 votos observados a los votos en blanco y a los anulados para subir la base total de votos emitidos y así bajar al 49.96% el porcentaje de los votos obtenidos por la fórmula Vázquez-Nin, como si el 100% de los votos observados fueran todos antiprogresistas.

Como si Tabaré Vázquez no pudiera obtener de esos 32.154 votos observados, por lo menos 707 sufragios para superar el 50% de los votos emitidos.

Esa picardía lo llevó a afirmar que al Encuentro Progresista le faltaban 4 centésimas para ganar la primera vuelta, es decir 707 sufragios.

Lo malo de la anécdota es que corresponsales extranjeros y alguna agencia internacional de noticias, poco habituados a las normas electorales uruguayas, le creyeron, e informaron al mundo ayer que Tabaré Vázquez no había aún logrado la primera magistratura del país.

Lo bueno del caso es que rápidamente todo el mundo se dio cuenta de la treta y nadie le hizo caso al señor presidente de la Corte, al parecer en uno de sus últimos actos administrativos.

Lo que sí es cierto es que don Carlos dejará muy pronto su cargo y pasará a la historia de la Corte Electoral como “Urruty, el pícaro”. *

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