La izquierda ayer salió con inteligencia del laberinto del minotauro al lograr casi por unanimidad, la hazaña de alcanzar los tres objetivos a la vez, sin perder a ninguno en la búsqueda del consenso. Hacía tiempo que la razón no era nublada por la emoción en la principal fuerza política del Uruguay. Por fin la izquierda se acordó que el hemisferio del cerebro donde anida la razón es el izquierdo, así como el derecho es donde se aloja la emoción. Con la decisión de ayer, si es ratificada jurídicamente por la comisión designada, se alcanzarán los tres objetivos propuestos: anular la ley abominable, someterla al escrutinio de la ciudadanía como pidió el Presidente, respetar el pedido de la Corte Interamericana. Toda una proeza. Sabido es que quien persigue tres cosas a la vez, no alcanza una y deja ir a las otras. Fue la excepción a la regla. Enhorabuena.
El laberinto del minotauro
Domingo 15 de mayo de 2011 | 06:12
Escribe : Federico Fasano Mertens